Entrevista a Salva Maldonado: “Tenemos 6 finales aquí en el Olímpic”

Uno de los lujos que nos damos los que colaboramos en sacar esta historia del blog adelante, es vivir situaciones que de otra manera no tendríamos opciones. Una de esas cosas es el poder conversar con miembros del Club, del primer equipo. En esta ocasión el entrevistado era Salva Maldonado. Una entrevista que intentamos que fuera un acercamiento del entrenador a al afición. Recorrer con él parte de su carrera deportiva y de sus muchos éxitos. Pero la actualidad manda y al final la entrevista transcurrió analizando los resultados, el comportamiento de algunos jugadores y lo que el propio entrenador reclama de ellos.

Fue un lujo escuchar de su propia voz lo que él espera del equipo, de como lucharán por salir adelante. Porque Salva siente la Penya porque entre otras razones, el también fue parte de su cantera, del bressol. Gracias entrenador.

Transcripciçon realizada por Sergi Mainer desde Cork, Irlanda

¿Cómo presentaría Salva Maldonado a Salva Maldonado?

Lo presentaría como una persona bastante normal, con una afición clarísima que es el baloncesto, que he podido llegar a hacer de eso mi profesión, y bueno, una persona en este momento feliz, trabajando en lo que le gusta y en este momento también cerca de casa. En una profesión como la mía, al llevar 11 años fuera, volver a casa es una gran alegría.

Tus inicios fueron en el Sant Gabriel ¿Qué recuerdas de aquella etapa?

No me acuerdo de las cosas intermedias, pero del Sant Gabriel, sí, claro. Los orígenes no se olvidan, ni soy de los que quieren olvidarse. Yo soy de Sant Andrià y mi colegio era el Sant Gabriel. Entonces, me acuerdo de una manera bastante educativa. Eran otros tiempos, allí con los hermanos, todo niños. [Fue] una época creo que buena, diferente a la de ahora, que hay libertades y te informas. Desde la óptica del baloncesto, que hice mis pinitos allí también gracias a los hermanos porque fueron los que montaron el baloncesto en Sant Andrià. Yo fui de los primeros en salir, la primera remesa, diríamos. Allí fueron mis orígenes y de allí pasé al Sant Andrià, que están a 10 minutos un pabellón del otro. Guardo un gran recuerdo. Tuvimos grandes equipos en escolar. Era diferente a ahora: había mucho escolar. Ahora son todo más clubs, antes eran colegios en básket de formación. No existía el básket en clubs. No existía de la manera que se tiene ahora. Lo que dominaban eran los colegios. [Fue] una época feliz de mi vida y de la que guardo muchos recuerdos.

¿Qué ha cambiado desde entonces en el básket?

Va cambiando, pero, vamos, el básket es un deporte [que] en la esencia no [ha cambiado], pero sí que van cambiando mucho las normas a diferencia del fútbol. En situaciones en concreto, como tiros libres, ha ido cambiando del 1+1, al 2+1, al 3×2…

Parecen las ofertas del Carrefour, ¿no?

No, en el sentido que sí que se ha ido buscando alternativas: opcional, elige, si tiras o no quieres tirar. Vamos, yo las he vivido todas. La línea también, la incorporación de la línea [de 3]. Ha cambiado mucho en aspecto físico. Ahora la gente tiene 10 centímetros más que antes. Son mucho más grandes, más atléticos, mucha más gente alta. Al hacer el juego más físico (y la pista es la misma), pues esto se nos está quedando un poquito pequeño. Nosotros ya lo vimos ayer: son muy grandes, muchos jugadores de dos metros ahí, que ocupan mucho espacio con mucho más atleticismo, más rápidos. Lo que antes parecía fácil, ahora es muy difícil. Ha ido cambiando y hay que acoplándose a las nuevas normas, a la hora de jugar más rápido o menos, 30 segundos, ahora 24. Los saques de fondo antes eran de banda. Antes el árbitro no tocaba el balón. Ahora lo toca. Hay que ir adaptándose, pero, vamos, la esencia del básket mantiene esa cosa que nos mantiene allí a todos enganchados.

¿Cómo evolucionas de jugador a entrenador?

Lo compagino. En el Sant Gabriel hice mi primer curso a los 17 años y ya empecé a entrenar allí. Compaginé durante 10 años esa faceta. Deje de jugar cuando vine… perdón, solo estuve un año

entrenando y jugando cuando vine a la Penya. En mi segundo año ya no podía con todo: con el trabajo, los hijos y todo, jugar y entrenar. Entonces, decidí dejar de jugar. Pero sí que estuve 11 años compaginando las dos facetas.

Pero ¿Cuándo ganaste más dinero? ¿De jugador o de entrenador?

Mucho. Básicamente, sí. Estuve a punto de retirarme. [Risas] Con lo poco que me daban de aquí y de allí, que era poco, con las cosas que iba haciendo fui viviendo una época de mi vida. Trabajando en el baloncesto, sacaba algún dinerillo, lo que se sacaba antes, 20.000 pesetas, 30.000.

De todas formas, es un privilegio trabajar en lo que te gusta.

Sí. Sin proponértelo tampoco, el día que salió la oportunidad de ir con Pedro Martínez. Yo estaba aquí en la Penya, y me ofrece en el ’91 (después del campeonato cadete, coincidiendo con el mismo día de la liga ACB de la Penya), irme con él allí. Entre comillas, deje mi trabajo seguro de funcionario y me metí en este mundo hace 20 años y no me arrepiento con las cosas buenas y las malas, con el riesgo. También [requiere] esfuerzo y sacrificio, tampoco nadie te regala nada. Tienes que buscar el trabajo que no está en tu casa a 10 minutos como otros trabajos, como cuando trabajaba de funcionario que trabajaba aquí en Barcelona, bueno en Badalona. Te pilla bastante más cerca. He ido a entrenar y a buscarme la vida lejos de mi familia. Pero globalmente sí que es una cosa que tiene muchas cosas positivas.

¿Sigues estando feliz en el básket?

Sí. Las cosas deportivas te influyen mucho en el día a día. Te despiertas a las 5 de la mañana ahora más días que antes. Hay cosas, pero eso forma parte del oficio nuestro. Entonces, igo disfrutando. He tenido momentos malos cuando he estado fuera de decir: “¿Qué hago aquí? Me voy para casa”, algún lunes de esos duros.

¿Cómo hoy? (La entrevista se realizó el día después de la derrota del Barça)

He tenidos más duros que hoy. Sí, sí, muchísimo más. No ha sido de los días más duros porque con el Barça no es una sensación que… Una vez analizas todo, quedan las cifras y eso al final te masacra mucho y no puedes hacer nada. La sensación de equipo que te da es que tienes los problemas que tienes. Pero no estoy tan descontento. Estoy mucho más descontento del día del Murcia sin ninguna duda. Estoy más descontento del día del Valladolid a años luz. Son días que me han dejado mucho más preocupado que no el de ayer. El de ayer es ir madurando. Al final, estabas viendo ahí las imágenes y faltando 5 minutos íbamos 14 o 15 abajo. Al final te meten de 27. Todo lo que has estado ahí sin tener un día bueno en ataque, el Barça que no perdona, al final te masacra. Da la impresión que el Barça te ha machacado todo el partido.

Son mucho más altos.

El Barça jugó bien. Para ganarle es difícil. Si te mete 12 triples de 24, o de 21, un 53%, te machacan debajo, y después te masacran de fuera. Sabes que en su aro va a ser difícil hacerles canasta porque ellos tienes la mejor defensa que hay ahora. Si no estamos nosotros bien (que no lo estuvimos, evidentemente todo se junta), te va el Barça minando psicológicamente. hay un momento en el cual el equipo sí que es cierto que… Aprovechando el Barça su buen momento nos pueden meter de 40.

Si llega a durar el partido un cuarto más, en vez de 27 nos ganan de 50. De 27, yo creo que fue excesivo para lo que se vio en el partido… Nos hubiera gustado que todo hubiera ido diferente, pero hay que aceptar lo que hay.

¿Hubo falta de agresividad contra el Barça?

Es posible, sobre todo si miras las faltas. Pero el Barça no es un equipo que se deja hacer muchas faltas. De hecho, es el equipo que menos tiros libres tira de la liga. Es un equipo que juega muy claro. Yo creo que nosotros tuvimos 30 minutos de buena defensa, 30 y algo minutos de buena defensa. Llevaban 50 [puntos] ellos al entrar en el último cuarto. Estábamos bien. Lo que pasa que en los últimos 4 minutos nos meten 20 puntos. Esa última idea es la que le queda a la gente. Al final te desbordan y parece que todo lo que has hecho no es… El trabajo del entrenador, sin querer mitigar y sin querer poner excusas ni eximir responsabilidades, es verlo en su globalidad. La gente se va a casa con los últimos momentos. El análisis que hacemos como entrenadores no es muy diferente. Es cierto que podríamos haber jugado un pelo más agresivos. Seguramente, nos faltó ese punto. Para esa buena defensa que hicimos, estar mucho más en la linea. No sirve de nada, al estar 18 abajo, empecer a dar hostias. Tampoco creo en ello. A veces parece que sea el mensaje: “Pues, entonces va allí y das de malas formas.” A lo mejor es lo que teníamos que haber hecho, pero yo no lo entiendo así.

¿El jugador que se comenta que va a venir va a ser el revulsivo que necesitamos o con lo que tenemos hay suficiente?

Estamos en un momento complicado. Cuanto antes lo sepamos ver y todos lo asimilemos, mucho mejor, empezando por los jugadores, que vean la situación. Se planifican mal los temas y nuestros temas, dejando dispersiones o ambiciones anteriores que teníamos… La temporada ha ido de una forma. Evidentemente, en la jornada 20, tienes que marcarte objetivos claros. Nuestro objetivo claro es salir de ahí como sea y ganar partidos como podamos. No nos marquemos cuotas de play off. Se nos pasó la época y el arroz ya. Para eso, no tenemos el equipo, ni hemos hecho suficientemente bien el trabajo para estar ahí. Estamos donde nos merecemos. El equipo está tocado en el sentido que llevamos dos partidos muy malos. De alguna manera [somos] conscientes de que alguien nos debería sacar de aquí. “Alguien” también empieza por que los que tenemos suban su nivel. Queramos o no nosotros dependemos de Pooh Jeter, de nuestros extranjeros, de los jugadores expertos, de los jóvenes que vayan creciendo (también me gustaría que estuvieran más maduros, pero están lo maduros que están), de recuperar a los que hemos tenido lisiados. Y claro, estamos en la jornada 20. Para poder trabajar como equipo de forma regular, dos o tres semanas necesitamos.

¿Este parón de la Copa puede ir bien?

Nos puede ir bien desde el punto tanto de entrenar, si tenemos suerte (como la semana pasada, que cada día teníamos dos o tres jugadores de baja) como también desde el punto vista mental, ver allí el final. En 14 partidos, tenemos 14 finales. Tenemos márgenes, pero no los podemos dejar pasar, ni rehuir responsabilidades. Es decir: “si a mí me han fichado para anotar, tengo que anotar. Llevo ya tres partidos que no meto una.” “Bueno, es que usted tiene que meterlas.” Y el que tiene que hacer lo otro, que lo haga. En ese aspecto, tenemos que dar un paso adelante, tener las ideas un poquito más claras y dejarnos de dispersiones en una época complicada. Se acerca el final de temporada, quedan tres meses y después hay los temas individuales de cada uno, que se juntan en la coyuntura deportiva que tenemos dentro del equipo. Yo creo que nos ayudaría un fichaje, pero el

fichaje no podemos esperar que sea la salvación para nosotros en absoluto. No nos sirve de nada un fichaje si los que están ahora no dan un paso adelante y tenemos más regularidad.

¿El partido de Estudiantes puede ser un punto de inflexión?

Nosotros debemos marcarnos los partidos de fuera como no hemos hecho habitualmente [aunque] sí que hemos tenido algunos buenos. Hemos hecho tres seguidos muy buenos, creo yo, al nivel que me gusta el equipo, compitiéndolos. Nos tenemos que marcar objetivos. Ahora tampoco vayamos con la losa y la mochila cargada de presión para ganar un partido porque nos la podríamos meter de un partido al siguiente. La mega obligación de responsabilidad a veces te juega una mala pasada. Tenemos que llegar allí bien físicamente, desde el punto de vista también técnico, bien, juntos y competir. Ese es mi objetivo para el partido de Estudiantes porque los rivales también quieren ganar igual que nosotros. También es una final para ellos. Están detrás nuestro. Juegan en casa, con lo cual tenemos que intentar recuperar esa sensación que no tuvimos en Murcia sin ninguna duda y algún otro día fuera.

¿Por qué el equipo ha tenido tantos altibajos?

No hemos tenido continuidad. Analizado todo desde la óptica sin que suene… fuera, por ejemplo, Pooh Jeter en tres [partidos] no ha estado. No ha jugado, [estaba] lesionado. Fue en Bilbao, en Manresa, en el campo del Barça y en Valladolid. Al campo del Murcia fue, pero como si no estuviera. Se había lesionado dos días antes y llegó allí que “no, que no. Bueno, voy a jugar para no decir que no juego.” Pero, como si no estuviera. En la cuarta o quinta jornada metimos a Eyenga, a Norel en la sexta. Ahora ha entrado Tomàs. Fuera no hemos entendido bien, muchos jugadores maduros que tenemos desconocen la liga, como Latavious, que viene aquí y todo es nuevo para él.

Ha hecho unos partidos maravillosos, pero sin continuidad.

Eso forma parte del aprendizaje de ellos. Nosotros no tenemos continuidad. Un equipo joven lo que menos tiene es regularidad. Ya me gustaría a mí que todos fuéramos regulares, que todos tuviéramos la madurez adecuada. Pero la liga ACB es muy dura. Ayer juegas contra el Barça y Rabaseda le hace un traje a Jelínek, para entendernos, para poner nombres, pero sin querer entrar ahí. Es que parecían dos jugadores… El nivel de madurez que tenemos es este. Estamos hablando del jugador número 12 del Barça. No hablo de Navarro ya, que eso se lo hace a todos. Al mejor nos pensamos que tenemos un equipo más maduro del que tenemos y no lo tenemos. Lo que quiero decir, en resumen, es que no nos ha ayudado el tema de cómo ha ido la temporada: empezar el proyecto con dos jugadores que no han estado, uno ha empezado ahora, pero que no está, que es Tomàs, y Norel empezó ahora prácticamente en enero. Jugadores como el americano aquel que tuvimos que cambiar porque no era el que queríamos porque queríamos otro y aquel entra y no entra. Y jugadores que pensábamos que nos iban a dar algo y de momento no nos han dado nada. Eso es una realidad. La posición de base [es] clarísima. El caso de Pooh Jeter. Los jóvenes me gustaría que crecieran rapidito, pero crecen al ritmo que crecen. Entonces, montar ese bloque de momento no ha podido ser. Han tenido algún partido bueno, pero no hemos tenido regularidad ni continuidad. No hemos relajado, hemos levantado un poco el pistón y nos han dado cada vez. Repito no tiene que ver nada el partido de ayer con el de Murcia. Estoy mucho más disgustado del día del Murcia que no del día del Barça. Lo que pasa que eso es más reciente y parece que el Barça nos haya ganado de 60 en una jornada en la que ha habido cuatro o cinco enfrentamientos de veinte y pico, 25 y 35 puntos de diferencia. Al Manresa le meten de 28, al Cajasol le meten de 35. Al Murcia, que nos gana a nosotros, le meten de 20 también. Ha habido unos resultados un poquito diferentes a lo habitual.

¿Cómo se llama la jugada que los aficionados hemos bautizado como “el trenecito”?

Es la 1. Es la jugada 1. El tema es que el Perea no deja ponerse así porque dice que tiene que correr el aire. [Risas] Eso es lo que dice. Está en las imágenes que aquí tiene que pasar aire… Hay días que te va bien y hay días que [no]… Me parece bien, yo no me atrevo a ponerle [el nombre de trenecito] porque los americanos no saben decir “uno” y si tienen que decir “trenecito”, ya no creo… Estamos mañana y aun o hemos mandado el sistema.

Preguntas en 3 segundos

Un ídolo: Johan Cruyff
Un partido: la final de Copa que gane con el Manresa [TDK Manresa 94 – FC Barcelona 92]
Un entrenador: Dan Peterson
Un lugar donde perderse: hay muchos
Un plato: Los huevos fritos con chorizo
Un libro: Muchos que he leído. Hoy estoy leyendo un par de montaña… Hay muchos que me han gustado, de Saramago… Muchos. No te voy a decir uno.

Si te decimos Carlos Soria, ¿Qué es lo primero que te viene a la cabeza?

Es un monstruo. Es un mega deportista. Me gustaría que todos fuéramos como él, que a esa edad tuviéramos esa vitalidad, esa fuerza y ese disfrute de la naturaleza. Ya no digo lo de ascender 8000s y tal, que creo que lo acabará consiguiendo. Nunca es tarde para empezar en este deporte para amar la naturaleza. Él empezó tarde también. Yo también me he ido iniciando más tarde que pronto. Para mí, son héroes escondidos que hay allí. Lo admiro totalmente.

Un mensaje para la afición:

Que apoye al equipo en esta época complicada. Le toca vivir al club una situación deportiva mala, la institucional ya la sabemos. Tocan épocas difíciles. Lo sabíamos en agosto. Pensábamos que nos iba a ir todo diferente, no todo, todo, pero que iba a ser menos difícil. La situación es la que es. Podemos mirar para otro lado. Podemos hacernos los distraídos, pero yo le diría la afición que ahora apoye al máximo a todo lo que es la institución del club. Es hora de bajar un poquito el nivel de crítica constructiva, de apoyar a nuestros jugadores. Tenemos 6 finales aquí en el Olímpic. Hay que hacer cuentas y nos jugamos todos mucho. Tenemos un mismo objetivo: si nos va mal al equipo, nos irá mal a todos. Queremos tirar esto para delante de la forma que sea. Tenemos que hacer piña.

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5 comentarios

  1. D’aquesta s’en surt sens dubte i l’any queve a treballar fort l’equip i a tornar a rascar la copaaa i els play offs!!!

    FORÇA PENYA!!!

  2. Tots al OLIMPIC.
    FORÇA PENYA

  3. Solo pregunto, ¿se podria disminuir el sonido de fondo? yo al menos lo oigo bastante mal. Pero si se puede hacer si no, pues lo leo 😉

    • El ruido no se puede quitar, es fruto del mal material del que disponemos. Para la próxima entrevista ya tendremos una cámara nueva. Esperemos que la calidad suba. De todas formas, aunque con el ruido de fondo, yo la oigo bien.

  4. Muchas gracias a los que llevais el blog y a Salva por la entrevista.

    De esta salimos,que a nadie le quepa duda.

    FORÇA PENYA.

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