Ni las meigas podrán con nosotros. Previa Blusens Monbus – FIATC Joventut

El partido frente al Gran Canaria fue un total coitus interruptus. Había muchas esperanzas de lograr la quinta victoria consecutiva y además había datos y hechos contrastables para esa confianza, pero en el momento de la verdad, el golpe recibido fue importante. Ni los jugadores ni Maldonado supieron leer a través el “sencillo” planteamiento de Gran Canaria y, excepto la remontada del final del segundo cuarto, el único momento del partido donde el equipo nos recordó al de los últimos y brillantes partidos. Ahora llega el partido frente a un Obradoiro de Santiago de Compostela (No de Ourense), cuya clasificación en victorias en liga (8) está más cerca del descenso de lo que su clasificación numérica (15º) indica. Un partido que será duro, a cara de perro y donde habrá que salir a morder desde el minuto 1, porque si no lo hacemos, será Obradoiro el que nos muerda en la yugular a la mínima oportunidad.

El partido frente a Gran Canaria realmente fue un shock para muchos. Fuera de los que pensaban que había que ganar ese partido con la punta de la faba, lo que dolió, al menos en mi caso, fue la manera en que se salió derrotado. Realmente solo se jugó bien durante el tramo final del segundo cuarto, donde se recuperó ese nivel (sobretodo en defensa) de los partidos anteriores. Pero fue un espejismo, y el tercer cuarto fue dantesco. Un cuarto donde no salió absolutamente nada, donde un rival que no llega a 70 puntos por partido nos encasquetó 25 y donde Gran Canaria certificó su victoria, aún con el arreon final del Joventut con ese triple a la desesperada que entró de Barton, que fue el canto del cisne de un equipo que, siendo sinceros, no se mereció ganar un partido que no supo como leer en ningún momento.

Foto Jordi Montraveta

Palo también para Maldonado, que, conociendo de sobras a Pedro Martínez y sabiendo como es y como juegan sus equipos, ni supo preparar la salida inicial de los canarios, ni supo contrarrestar su plan en ningún momento. Y aunque Norel estuviera tocado, es imperdonable que dos jugadores como Xavi Rey y Spencer Nelson (que son interiores normalitos en todas sus capacidades) anotaran 29 puntos con más del 65% de acierto en tiros de campo en conjunto. Es algo que no se puede repetir frente a un Obradoiro con un juego interior más físico y, a priori, más potente. Por lo que debemos hacer borrón y cuenta nueva y volver por la senda anterior (curiosamente, debemos ser el equipo más en forma como visitante de la competición actualmente) frente a un equipo gallego que vendrá con el cuchillo entre los dientes. En su primer periplo en ACB pecaron de lo que pecan muchos novatos en la categoría (Y no, no me sirve la temporada que jugaron en Primera División a principios de los 80) que dominaron sin paliativos en LEB, y se vieron superados por la situación. Pero en vez de caer en el olvido, han vuelto por sus fueros, y esta temporada, aunque la situación sea relativamente parecida a la de hace 2 años, sin duda el equipo no es el mismo y sabe enfrentarse mejor a estas situaciones. Es un peligro añadido a tener en cuenta. Aún así, la obligación del Joventut es ganar. 2 derrotas consecutivas sobre rivales directos puede borrar de un plumazo el trabajo bien hecho, y se encararía el partido frente a Valladolid con miedos, urgencias y nerviosismos que no harían ningún bien al equipo. Como de costumbre, no podremos contar con Tomàs y Báez, cuya baja se notó en exceso frente a Gran Canaria.

Blusens-Monbús por su parte viene de hacer lo que la mayoría de equipos de la parte baja hacen cuando visitan el Palau Blaugrana, perder por mucho. Las dos derrotas consecutivas en liga encontraron un perfecto cabeza de turco en los gallegos que fueron eliminados de la pista sin ningún tipo de compasión por parte de los culés. Pero obviando este partido y el de hace unas pocas semanas frente al Madrid, lo cierto es que Obradoiro se está manteniendo fuerte en su casa (al igual que pasó hace 2 temporadas) pero además está añadiendo un punto de competitividad importante en los partidos de fuera. Se ha convertido en un equipo peligroso en partidos a cara de perro, cuando el equipo rival no logra imponer su ritmo de juego. Además, el Multiusos Fontes do Sar es uno de los campos que más presión generan de la competición. Sin llegar a un nivel de hostilidad alto (insultos hay, como en todos los campos, pero no son un público que destaque por su falta de educación), son capaces de crear un ambiente que empuja a su equipo a la vez que incomoda al rival. Y frente a un rival de su lucha por la permanencia (por mucho que su entrenador, Moncho Fernández, diga que la dinámica del Joventut apunta más a pelear por Play-Off), es obvio que el público va a hacer un plus de esfuerzo. Al igual que pasa con nosotros, bien poco se parece este equipo al que derrotamos en el Olímpic, y con el nivel de juego que demostramos ese día, lo más probable es que el domingo nos llevemos un buen rapapolvo. Por suerte, parece que ese equipo ya está olvidado. Los gallegos por su parte podrán disfrutar de la totalidad de su plantilla (qué envidia).

Blusens-Monbus Obradoiro Clube de Amigos do Baloncesto: Sus peligros

– El ambiente en Fontes do Sar. Aunque si se analizan los últimos resultados de Obradoiro parece que no varían mucho su rendimiento de jugar en casa a jugar fuera, lo cierto es que el ambiente en Santiago es algo a tener en cuenta. Cuando muchos pensaban que la animación y ambiente que se vivió hace 2 temporadas era tan solo el efecto de la novedad, la vuelta a ACB del equipo ha demostrado que tienen una masa social fiel y que empuja como pocas en la liga. En este partido, nuestros veteranos tendrán que tirar de los demás para sobreponerse a la presión ambiental inicial y no dejar que eso les haga salir con un 10-0 antes siquiera de hacer el salto inicial.

Kendall-Lasme. La pareja interior de Obradoiro está siendo el factor diferencial de este equipo. Entre los dos suman 22 puntos de valoración y capturan 12 rebotes de los 32 que captura de media el equipo entero. Además son los que más minutos juegan. A destacar la mejoría en la regularidad de Lasme. Como es de lógica que los gallegos habrán visionado el partido frente al Gran Canaria, lo más probable es que su punta de lanza para este partido sean estos dos jugadores, y Maldonado también lo debería saber. Si no somos capaces de frenar a esta pareja, la victoria va a estar muy complicada.

– Rotación larga. Moncho Fernández cuenta con una rotación de 10 jugadores, donde el que menos juega es Hopkins con 11 minutos y el siguiente ya es Junyent con 15. El entrenador gallego ha logrado hacer que todos los jugadores se sientan importantes y conozcan su rol. Este hecho, en un partido que es más que probable que vaya a ser duro, puede ser clave, ante una rotación más corta como es la nuestra y con dos jugadores (Trias y Jelinek) que aún no se sabe que se puede esperar de ellos y que no acaban de entrar en la dinámica del grupo. Además, a destacar que el jugador más joven del equipo tiene 26 años. Es una plantilla larga y veterana, lo contrario de la nuestra.

¿Qué debe hacer el Joventut?

Exceptuando el final del segundo cuarto, NADA de lo que se hizo durante el último partido. El partido va a ser duro, muy duro. Obradoiro no lo va a poner más fácil. Y aún tenemos suerte de jugar contra ellos en una jornada donde aún tienen margen de maniobra. Estos equipos se hacen más peligrosos cuanto más heridos y acorralados están.
Este partido es el segundo de ese terceto Gran Canaria – Obradoiro – Valladolid que marcará para donde vamos. Se perdió frente a Gran Canaria, el rival a priori más fuerte de esos 3, pero una segunda derrota, aún con nuestras 11 victorias, nos llevaría de nuevo a una lucha por la permanencia que ya creíamos olvidada. Si bien yo veo el Play-Off bastante complicado, una victoria en Santiago nos daría ese empujón definitivo para ser equipo de media tabla sin apuros. Por eso esta victoria sería, bajo mi punto de vista, la que nos dé la tranquilidad definitiva.
No lo vamos a tener fácil, Obradoiro cuenta con varios jugadores con físico que pueden hacer daño por la zona, esa parte del campo donde vamos tan cojos últimamente. Y aunque Norel pueda jugar ya sin problemas, el equipo debería volver al nivel mostrado ante Cajasol para marcar el terreno y empezar a cimentar la victoria por allí. La lucha y fuerza de Llovet, los centímetros y creación de tiros propios de Norel y la energía y potencia de Williams, con la esporádica ayuda de Trias, debería bastar para frenar a Kendall, Lasme y las internadas de Washington hacia el aro. Ninguno de ellos es un anotador consumado. De hecho, ningún jugador de Obradoiro destaca por ser un gran anotador, pero si que cuentan con varios jugadores capacitados para anotar bastantes puntos en un momento dado. El rebote de Obradoiro no es muy fuerte, por lo que deberíamos aprovechar para cerrar nuestro aro y atacar con agresividad el suyo. Si logramos dominar el rebote en ambos lados de la cancha, es muy difícil que se nos escape la victoria. No hay que dar segundas oportunidades, sobretodo cuando Bulfoni, uno de los mayores peligros desde el triple de la competición, esté en pista. Un rebote y pintura fuertes puede desarmar mucho a Obradoiro.
Sé que voy a sonar repetitivo, pero Jeter no debe ser el base principal del equipo. Salvo contadas ocasiones, darle la manija del equipo es un error. No es un base al uso, no sabe dirigir, no sabe que ritmo imponer y sin un “jefe” al lado su rendimiento baja a ojos vista. Pooh solo tiene una velocidad, rápido. Todo lo hace a ese ritmo, y es una arma de doble filo. Para revolucionar partidos, para elevar la intensidad en transición y para matar con triples inesperados, el americano es una baza muy importante. De hecho, es el único jugador del equipo que es capaz de aportar esas virtudes, pero sus virtudes son a la vez sus defectos. Estas virtudes sirven como arma puntual, como baza a jugar para descolocar al rival, para pillarlo a contrapie, pero como arma habitual se vuelve previsible para el rival e impide al equipo conseguir un ritmo que el resto del equipo pueda seguir. Entiendo que ante el mal partido de Oliver, Maldonado optase por más minutos en cancha de un Jeter que no estaba anotando demasiado mal. Pero yo sigo pensando que el hecho de que Pooh juegue más de 21-22 minutos (en un partido sin prórrogas y con exceptuadas excepciones) es perjudicial para el equipo. El juego debe volver a pasar por Oliver, Van Lacke y Barton, cada uno en su posición, y ellos deben marcar el ritmo del equipo, dejando a Jeter como arma puntual aparte del juego del equipo.
Obahosan parece que vuelve por sus fueros de regularidad dentro de la irregularidad, aunque su último partido, ofensivamente hablando, fue un desastre. Un 2/7 en triples es inaceptable para un teórico killer de la larga distancia como él. Aún así me gusto mucho su esfuerzo y entrega en el rebote, una faceta en la que no se había prodigado mucho y que, al menos yo, no esperaba que se prodigase. Derrick debe seguir esta línea de juego, sobretodo si consigue dar buenos minutos de descanso a un Barton cuya edad y lesiones pasadas, como es lógico, se hacen patentes.
Y ahora es cuando toca hablar de Trias y Jelinek. No sé qué decir de estos jugadores. Trias después del partido frente a Cajasol parecía que volvía a poder ser un jugador útil, pero la actuación de la semana pasada estuvo mucho más plagada de sombras que de luces. Jordi ya ha gastado 2 de los cartuchos que se le han dado por la baja de Báez, uno lo aprovechó, el siguiente no. Si no aprovecha esta tercero, lo más probable es que firme su sentencia. El checo por su lado crea la gran duda de si no juega más porque su rendimiento es bajo o su rendimiento es bajo porque juega poco. Yo me inclino más por la primera. La estrella de David se va apagando a pasos agigantados. Maldonado le ha dado ya muchas oportunidades y Jelinek solo ha aprovechado 1 o 2. Su renacimiento cada vez está más lejano en el tiempo, pero me niego a creer que el partido frente a Unicaja fue la excepción a la regla y no la norma habitual.
En definitiva, un partido complicado pero ante un equipo que no tiene ninguna arma imparable, a priori, para nosotros. Si recuperamos el nivel de las 4 victorias se debería ganar el partido o, al menos, luchar hasta el final. El rebote y la intensidad van a ser claves, y quien salga victorioso de esas dos batallas, ganará la guerra.

Las claves.

– Sobreponerse a la presión del Fontes do Sar.

– Oliver, Van Lacke y Barton deben volver a mandar y dirigir, marcando el ritmo y tempo en todo momento, evitando que Obradoiro se sienta cómodo.

–  Tercera oportunidad para que Trias demuestre poder ser útil.

– Que Obahosan y Jeter vuelvan a ser un verdadero peligro desde el perímetro (2/10 entre los dos en el anterior partido).

– Que Maldonado sepa leer mejor el encuentro esta vez.

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Una respuesta

  1. Comparto tus opiniones. Muy complicado el partido de mañana, tanto en la posición de base como en el juego interior son superiores, teniendo en cuenta que la baja de Báez para mi es decisiva, ya que Trias no aporta nada (porqué no le damos cancha a Todorovic?). Podemos ganar si Jeter y Williams aportan anotación, sinó habrá poco qué hacer. Ellos se juegan la vida, y ya vimos la semana pasada contra Gran Canaria la poca ambición de la Penya.

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